De arriba abajo. (Poesía)

 

Parece que se acaba la paciencia. Ahora va todo muy rápido; esta vez, no sé si nos dará tiempo.

 

De arriba abajo.

Desde sus atalayas

con los ojos

inyectados en sangre

vigilan al resto.

Esclavos de su avaricia

nunca caminan tranquilos

ignorantes y desmemoriados

les invaden

horribles tentaciones

de rescatar ignominias

y pogromos;

silencian exterminios

y justifican guerras

siempre cavilando

siempre fingiendo, engañando.

Prostituyen a los suyos

para así, satisfacer la codicia

insaciable hasta exhalar

sus vidas miserables

vacías.

Estirpes de las cumbres

que lanzan sus hordas vasallas

de faranduleros impostores

y lacayos grotescos,

como serpientes voraces

se arrastran

disfrazadas con sus pieles

que mudan y cambian

por unas migajas

esas que se caen al suelo

de las mesas,

traicionan y confunden

tratando de mantener a raya

a sus iguales

con palabra falsa.

Recogen lo sembrado

en sus cavernas oscuras,

esa mala estirpe

criada por falsos clérigos

y seglares

ataviados pulcros

y perfumados

llenos de pompa

y tradiciones viejas

mezclando las mentiras

y las verdades.

Impostores con chalina

que consuman afrentas

levantando muros

y alambres de espino

que cortan las manos

de infelices inocentes.

Mas nos encierran a todos

junto con sus vergüenzas

miedos y odios,

el mismo espino

que portó en cabeza

como corona

aquel nazareno.

¡Pero sabed que os vemos!

Solo sois un puñado

es la historia de siempre

esa que nunca aprendemos

esa,

que siempre olvidamos.

 

Ilustración cita y poesía:

maximenendez

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